El gato y los preparativos para bebé


Siempre he sido de gatos, cuando nací mis padres tenían gatos en casa, he pasado mi infancia con gatos... En definitiva, en todas las etapas de mi vida ha habido gatos presentes de una manera u otra.
Hace dos años y medio Marido y yo decidimos adoptar un gato, los dos teníamos muchas ganas de volver a tener gato, es una presencia que echábamos muchísimo de menos y así unas semanas antes de unas navidades llegó Fellini a llenar de amor y de pelitos blancos nuestras vidas.

En aquel entonces nos encontrábamos en plena búsqueda del embarazo y nunca me planteé el hecho de incorporar un bebé a la vida de Fellini porque para mi es algo totalmente natural.
Cuando llegó el embarazo empecé a pensar hasta el último momento cómo reaccionaria el gato a todos los cambios que supone la llegada de un bebé, empezando por el cambio que daría la habitación porque habría muebles diferentes y un montón de cosas nuevas.
Es un gato muy tranquilo y muy hecho a nuestras rutinas así que el hecho de que decidiéramos empezar pronto montando la habitación de la niña (entre semana 13 y 16 ya estaban los muebles listos) no fue ninguna mala idea porque el gato ha tenido varios meses para acostumbrarse a los nuevos muebles, explorarlos, olerlos e incluso echarse alguna siesta en los muebles. Una vez fueron llegando el carro y todo lo demás también le hemos dejado explorar, siempre delimitando dónde puede estar y dónde no porque Fellini todo lo que ve se apropia de ello, y a pesar de haber tenido el carro de la niña lleno de cosas de forma estratégica para que el gato no se pusiera cómo dentro alguna siestecita si que le hemos pillado haciendo.

Según ha ido llegando la ropa, mantas, ropa de cama y ese largo etc de cositas de bebé hemos dejado que el gato lo huela todo, que inspeccione todo para que así viera que no había nada raro.

Tengo la sensación que haber introducido los cambios poco a poco ha sido lo mejor, de esta manera cuando el bebé llegue a casa lo único nuevo será el bebé y las nuevas rutinas en el día a día de casa. Lo único que todavía me preocupa un poco es que el gato crea que le prestamos menos atención o que ya no hay hueco para él en casa, pero creo que habiendo dejado que explore todo lo del bebé e introduciendo al bebé poco a poco irá bien. Además lo primero que respetaremos serán los horarios de comer del gato, que es la necesidad mas básica y si esto no se altera estoy segura de que irá bien.

El plan de como introducir el bebé a la vida del gato es que no hay plan, sencillamente dejaremos que el gato vaya acostumbrándose a los nuevos ruidos, a los olores y a la presencia y que sea él mismo el que decida cuándo acercarse, pero conociendo a Fellini dudo que tarde mucho en querer invadir la cuna de la niña o querer dormir pegada a ella.

Ya contaré pasados los meses como ha ido todo entre bebé y Fellini.

¿Tu tienes gatos y un bebé en casa? ¿cómo fueron las presentaciones?



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¡Un saludo!


          

Comentarios

  1. Y ya verás como el gato se acurruca junta a la nena y aunque la nena crezca y le haga putaditas, cuando se duerma lo hará a su lado...

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    1. Estoy segura, ya somos nosotros que a veces le hacemos la vida imposible y no se separa de nosotros el pobre animal.. pues con la niña será otro tanto

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