Adiós café en cápsulas


No se muy bien si es por la llegada del bebé, el síndrome del nido o que el hecho de estar en casa todo el día y no trabajar me está afectando demasiado tener tiempo para pensar pero ojalá todas las decisiones sean así de buena como la de despedirnos de la máquina de café en cápsulas de Nespresso y volver a la clásica cafetera Bialetti, que es la que se ha usado toda la vida y sinceramente el café está riquísimo. Todavía me pregunto qué nos llevó hace 6 años a comprar la Nespresso y caer en la tontería de meter una cápsula y apretar un botón.

Realmente no se cómo ni dónde empezó este planteamiento pero de pronto me vi haciendo cálculos de lo que nos cuesta el café en cápsulas y pensando en la cantidad de basura que se genera. Aun que se pudieran abrir las cápsulas para rescatar los posos del café al compost sigue quedando la caja de cartón en la que vienen las cápsulas y el aluminio de la propia cápsula.

Las cifras que he sacado no son muy detalladas, son algo aproximado. Una cápsula cuesta entre 0,40 y 0,60 rapes suizos. Según el café y qué cápsulas son así varía el precio.
En nuestra última compra gastamos 110 francos en 200 cápsulas (cada cápsula a 0,55).

Para el siguiente cálculo he elegido una marca de café suizo que se vende en supermercados, es uno de los mas caros que se pueden encontrar en las tiendas normales pero también el mas rico de todos para mi gusto. Éste café en grano o molido cuesta 17 francos el kilo (10,60 cuando se compra el paquete de 1/2 kilo), muchas veces hay ofertas de 3x2 y cosas así que si se va a usar el café vale realmente aprovecharlas.

Bien, con los 110 francos de las cápsulas de Nespresso se pueden comprar entre 6 y 7 kilos de café en grano de ésta otra marca Suiza. Lo que viene a ser café para mas de un año (en nuestro caso, que yo no tomo café y Marido toma como mucho dos al día) y el ahorro en el bolsillo muy considerable, la reducción de basuras también lo es.

La llegada de un bebé trae consigo algunos gastos y además de los gastos mucho residuo biológico en pañales. También pensando en práctico comprando el café en la tienda de Nespresso hay que desviarse del camino e ir justamente a por eso, con el café en grano podemos comprarlo directamente en el supermercado cuando lo necesitemos, cosa que con un bebé se agradece no tener que estar de un lado para otro.

Ayer justamente estuvimos en una tienda que vende té y café a granel y comentamos que vamos a volver a la Bialetti de toda la vida y el dependiente de la tienda nos dijo que hay muchísima gente que cuando dice que hace el café con esta máquina se avergüenza o lo dice con la boca pequeña. A este punto ha llegado Nespresso, al punto de que las personas que utilizan el sistema clásico para hacer café se sientan una calaña social. Me parece algo increíble.
Mi idea era ir gastando todas las cápsulas que tenemos en casa per cuando este chico nos dijo que las cápsulas las llenan con no se que gas para quitarles el oxígeno a mi me dio la paranoia completa y hoy mismo viene alguien a llevarse nuestra máquina y todas las cápsulas a un módico precio, no quiero ver las cápsulas ni en pintura.

Así que adiós y hasta nunca jamás Nespresso y sus cápsulas, hola Bialetti.

¿En tu casa cómo tomáis el café?


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