Embarazo: Semanas 25 a 28


Semana 25

Esta semana ha resultado agotadora, creo que mi bien estar y esas semanas doradas de estar estupendamente de energía para mi se han terminado porque han llegado los dolores de espalda en la zona lumbar, los tirones musculares en la tripa y los músculos de las piernas agarrotados por las noches (esto llegó en la semana 23 pero ahora es peor que nunca). Mi sueño está empezando a ser ligero y me despierto por cada mosca que vuela por la habitación. Hace ya semanas que me levanto a hacer pis a las tantas de la mañana y a las tantísimas me levanto a beber agua pero lo del sueño ligero es algo reciente.
Lo mejor de esta semana es que ya ha habido días que he podido irme al trabajo en pantalón vaquero y camiseta sin tener que andar cargando abrigos enormes ni botas de invierno. Y he pasado por la peluquería para volver a mi viejo yo ¡Adiós pelo! ¡Hola canas!
El bebé está muy activo y noto movimientos y patadas incluso cuando estoy fuera de casa, que hasta ahora siempre han sido estando yo tranquila y en reposo, pero esta última semana hasta cuando voy en el bus he notado movimientos.

Semana 26

Esta semana también la he empezado agotada, también es que librando solamente el domingo entre los bloques de cuatro días de trabajo es casi normal pero me he pasado la semana llegando arrastras al trabajo. Llegar allí y ni si quiera haber fichado y ya estar agotada no es ni medio normal.
A semana 25+3 tuve visita con la ginecóloga y se confirma que no tengo diabetes gestacional, lo que me deja muchísimo mas tranquila. Mi bebé es grande y punto, según la ginecóloga porque yo veo cifras de peso y tamaño medio a estas alturas de embarazo y tampoco es que mi niña se pase tanto de la media, con un peso estimado de 944 g y 33,3 cm creo que está dentro de los márgenes normales.
En cuanto a la anemia me ha dicho que si me ponen infusión directamente no la cubre el seguro, que tengo que tomar pastillas de hierro durante dos semanas y después ella puede decirle al seguro que no había absorción suficiente, así que en dos semanas estoy enganchada a la bolsa de hierro.

La noticia de esta semana es que estoy de baja completa hasta el parto. Mi tensión ha empezado a subir, que es normal en cualquier embarazada a estas alturas del embarazo pero con mi historial la ginecóloga ha dicho que verme expuesta a estrés no es en absoluto beneficioso. Así que ya estoy tejiendo un plan de ataque contra el aburrimiento, porque por un lado me siento aliviada de no tener que ir al trabajo pero por otro lado tengo que ver en qué ocupo mi tiempo para no aburrirme ni convertirme en un bicho bola. De esto seguiré informando, a ver como lucho contra el aburrimiento.

Semana 27

La semana empezó muy tranquila disfrutando del buen tiempo y del sol, algo que siempre hago cuando llega la primavera porque aquí los inviernos son grises, oscuros y muy fríos así que en cuanto sale un poco el yo salgo como las lagartijas, y aun que solo sea en el balcón me relaja muchísimo.
Todavía no he hecho un plan sobre como voy a pasar mi baja médica hasta el parto porque pensar en lectura me da muchísima pereza, hasta ahora estos días me está sentando genial no hacer absolutamente nada.
Las pastillas de hierro que me recetó la ginecóloga están haciendo efecto, o al menos eso creo porque mis cacotas son de color negro, y he hecho un pequeño research en internet que al parecer es muy normal cuando el cuerpo empieza a asimilarlo y expulsar lo que no absorbe. De momento no tengo estreñimiento a causa del hierro, no se si será porque llevo mas de una semana con el magnesio para evitar los tirones musculares mientras duermo, que parece que está haciendo efecto.
Las patadas de la niña son cada vez mas fuertes, en los últimos días yo misma pego botes en el sofá cada vez que me la niña se mueve. Me sigue pareciendo tan fascinante y extraño a la vez como en los primeros días.


Una publicación compartida de Verena (@verenagroebli) el

Semana 28

Vuelvo a tener sueño a todas horas y de noche duermo del tirón incluso los días que me quedo una hora dormida en el sofá.
Esta semana no he tenido síntomas muy destacables así que no me voy a meter en materia, la niña sigue estando fuerte y se monta unas fiestas que no me queda claro si está bailando mambo o está corriendo una maratón.

Me han puesto inyección de B12, cosa que no esperaba porque no me habían dicho en ningún momento que tengo déficit, subcutánea e indolora (que me decían que iba a dolerme pero después de lo que llevo yo a pinchazos creo que me he vuelto inmune a las agujas o algo así).

Y el último día de la semana 28, justo al cumplir 28 semanas justas, he estado hora y media enganchada al gotero con la infusión de hierro. Marido vino conmigo porque ha tocado ecografía de control, extracción de sangre para análisis y la ración de hierro. Hemos entrado a las 10:30 y hemos salido de allí a las 13 entre unas cosas y otras. Lo que mas me fastidia es que a la ginecóloga se le había olvidado pedirme la cita con la matrona y al final ha tenido que llamar para ver si en plan espontáneo tenían un rato para ponerme la sonda.

Lo bueno es que me han metido en una sala de parto para que estuviera tranquila en una camilla y así de paso hemos visto cómo son las salas de parto y nos hemos familiarizado otro poco con una zona del hospital que todavía no habíamos visitado, así que no ha estado nada mal.
El hierro lo van dosificando a pocos para ver que se reacciona bien y van subiendo la dosis para que la cosa no se alargue tres horas. Los posibles efectos secundarios pueden ser migrañas y cansancio el primer día, de lo cual no estoy notando todavía nada de nada así que estoy reaccionando bien.

Hemos comprado los primeros pañales, había una super oferta irrechazable de 3x2 y estas cosas hay que aprovecharlas aun que queden tres meses para la fecha de parto. Hemos hecho un pequeño cálculo y tenemos pañales para el primer mes, que así al menos es algo por lo que no tendremos que preocuparnos.
El carro y algunos accesorios necesarios para el invierno también están pedidos así que cada vez nos van quedando menos cosas para preparar. Aun que la niña nazca a finales de julio, las cosas de invierno están ahora en oferta y rebajas así que hemos preferido comprar ese par de cosas ya a menos precio, sobre todo siendo cosas que las vamos a usar si o si aquí en invernalia. Ya hablaré en otro post sobre estos accesorios invernales.

Y esto es todo, ahora empieza la cuenta atrás de semanas, estamos a 12 semanas de la fecha prevista de parto y es una sensación rara empezar a restar semanas.



Deja tu comentario y no te olvides de seguirme en las redes para estar al día.
¡Un saludo!


          

Comentarios

Lo + leído

Embarazo: semana 34

Me paso a la copa menstrual