Una montaña rusa llamada infertilidad



Todas las personas que pasamos por la infertilidad y el duro camino de las aclaraciones médicas, resultados, tratamientos y mas resultados coincidimos en definir la infertilidad como una montaña rusa de sentimientos. Hay momentos en los que la euforia esta presente en el puesto número uno, de la mano de la emoción, la ilusión y la felicidad y es muy probable que al momento siguiente llegue la decepción acompañada de la tristeza, la rabia y la frustración. En ambos casos el miedo siempre está presente, en mas o menos media pero el miedo siempre está ahí aun que a veces nos centremos mas en el resto de los sentimientos.

Pensamos que con la llegada del embarazo todo termina y el parque de atracciones cierra sus puertas para no volver pero no es así. Bien es cierto que los nubarrones se despejan y brilla el sol y nos invade una inmensa felicidad para la que apenas hay palabras pero los miedos siguen ahí, es verdad que en cualquier embarazo hay miedo pero, viniendo de la infertilidad y de compartir historias con abortos, con embarazos bioquímicos y con otras muchas cosas feas, somos personas que por estar mas metidas en el tema, estar mas informadas y tocarnos tan de cerca la lucha de compañeras de camino que nuestros miedos pueden ser todavía mayores.

En mi caso tengo que decir que los miedos están ahí pero estoy bastante tranquila, lo que me confunde es que si hace unos años me decía a mi misma que esto no podía estar pasándome a mi, que era una pesadilla y quería despertar ahora que estoy embarazada no dejo de pedir que si esto es un sueño no quiero despertar jamás, me pregunto muchas veces si es verdad lo que me está pasando porque después de tanta lucha y tantos altos y bajos todavía me resulta increíble estar aquí viendo crecer a mi bebé día tras día, viendo como mi barriga está cada día mas grande.
Y por muy increíble que me parezca no quiero cambiarlo por nada y es una sensación de alegría y felicidad plena tal que de verdad no encuentro palabras para describir todo esto y deseo con todas mis fuerzas que todas las personas que están todavía en plena lucha, estén en el momento en el que estén del proceso, consigan llegar hasta aquí y sentirse como me siento yo ahorma mismo.



          

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