Esas cosas del embarazo que nadie me ha contado


El embarazo es precioso, una experiencia maravillosa que muchas veces no existen palabras para describirlo. En este post no voy a hablar de los cambios hormonales, ni de esos días que una está más sensible y le da por llorar o por reír de cualquier pequeñez, tampoco hablaré de los pies hinchados de los que toda mujer que ya ha pasado por el embarazo me ha contado. No.
Y es que en este post voy a hablar de esas cosas de las que nadie nunca antes me había mencionado nada, esas que parecen formar parte como de una secta o un club secreto y que toda mujer que ya ha pasado por el embarazo guarda para sí misma o parece haberse olvidado de todo ello después del parto.

Mi embarazo todavía no ha terminado, me quedan 15 semanas pero hasta ahora estas son las barbaridades con las que yo me he dado de golpe:

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El flujo vaginal cambia, cambia tanto que hay momentos que esto parece una fuente, hay momentos que tengo la sensación de haberme hecho pis encima y cuando voy al WC se trata de flujos. 

- Las tetas pican. Si, se hacen mas grandes y están preciosas, son las tetas que siempre he querido tener y quiero que se queden para después del embarazo pero pican, al menos a mi en el primer trimestre, y a ver quien se pone a rascarse los pezones en pleno turno de trabajo o plena calle. Algo muy incómodo.  

- Gases, me tiro unos pedos con los que a veces me tengo que sujetar a algo porque sino salgo como un cohete a la luna

- El estreñimiento se agrava. Es sabido que de por si a las mujeres en general nos cuesta ir al Nr. 2 pero esto con el embarazo empeora, yo de momento lo estoy llevando muy bien siguiendo las técnicas que ya conté hace unos meses en otro post

- Olfato sabueso, y es que a veces voy por la calle con Marido y parezco una loca porque percibo olores que él me dice que no huele, existe la teoría de que esto es algo muy primitivo para proteger a la cría de posibles peligros como el fuego pero yo creo que es para detectar mis propios pedos, esos que muchas veces se me escapan sin que me dé cuenta.

- Memoria de pez que lleva a despistes y falta de concentración. Y es que el otro día me descubrí guardando el protector solar en el frigorífico como si se tratase del bote de mayonesa. En este vídeo de Alberto Soler está muy bien explicado y es que el cerebro de la mujer embarazada también sufre muchos cambios.

- Estoy más salida que el pico de una plancha y lo que me dejan de memoria mis despistes mi cabeza lo emplea en para pensar en sexo, mi cuerpo quiere mambo una y otra vez, soy una yonkie del sexo. Si, embarazada y con ganas de sexo, no algo para nada raro.

- Mis partes íntimas también han sufrido cambios, no solo mis tetas han mutado. Y es que a parte de cambios morfológicos ahora tengo tanto pelo ahí abajo que cariñosamente digo que tengo chocho madre ¡que nunca había tenido tanto pelo ahí!

- Duerme ahora que cuando llegue el bebé se acabó ¿dor... qué? A 15 semanas de la fecha prevista de parto empiezo a tener un sueño tan ligero que cada dos o tres horas estoy despierta, levantada para hacer pis o para beber agua, y no me olvide de mencionar que hay noches que tengo tales dolores de espalda que me cuesta coger postura y conciliar el sueño.  De momento no tengo insomnio, pero ya avisaré si me paso una noche cuatro horas en vela intentando dormir.


Pero si, el embarazo es maravilloso, algo mágico e indescriptible y a pesar de todas estas incomodidades que nadie me había contado y con las que me he dado de narices es algo que no cambiaría. Sentir las patadas del bebé y ver crecer la barriga es algo único.

¿Qué otras películas de terror ahí por ahí relacionadas al embarazo y que todo el mundo calla?


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¡Un saludo!


          

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