ICSI: la transferencia de nuestro congelado


¡Al fin llegó el día!
Hoy hemos visto a Calipo, nuestro pequeño embrión congeladito y ya está en mi barrigota desde hoy al medio día.
Hemos salido de casa cargados de energía e incluso ha habido esas señales de suerte en las que a veces creo (de estas que no se si el número me persigue, si yo persigo el número o es todo fruto de la casualidad, pero en un día tan importante como hoy todo sea por añadirle un poco de magia).

Ha sido una transferencia muy divertida porque la doctora y la embrióloga han venido en persona a conducir mi camilla hasta la sala junto al laboratorio y no se han apañado muy bien y ya con eso han llegado las primeras risas porque estaban las dos muertas de vergüenza con cara de "esta que va a pensar de nosotras dos" hasta que a la doctora le ha dado por soltar algo así "no lo hacemos muy bien pero en nuestro campo somos muy buenas".
Después de la primera curva en escuadra con la camilla para dar el giro al pasar la puerta, una de  las ruedas de la camilla estaba un poco atascada y como se resistía y ya mas risas "que lo importante es llegar".
Es que ha sido un momento de esos tan absurdos y embarazosos que ninguno nos hemos podido aguantar la risa.

La transferencia en si ha ido super bien, mentalmente no hacía mas que pensar las bromitas que Marido me hizo un par de días antes porque me decía que me va a dejar embarazada con sexo tántrico. Y si, es que la sensación es muy rara, es un momento mágico porque han puesto en mi cuerpo algo que estuvo ahí hace dos meses, que ahora lleva el material genético de los dos y que están devolviéndolo al sitio en el que tiene que estar.
No se como describir la sensación de ese momento en el que la doctora nos dice que esa nubecita blanca que se ve en la pantalla del ecógrafo es el líquido en el que está nuestro pequeño embrión, ese que hace un momento nos han dejado ver en la pantalla del laboratorio.

Después de poder hacer pis, porque hay que ir con la vejiga llena a la transferencia, y aliviar esa necesidad primaria de mi cuerpo hemos pasado un rato haciendo fotos por la estación de trenes en Zürich y hemos vuelto a casa.

Personalmente estoy muy emocionada y muy tranquila porque esta transferencia no tiene nada que ver con la anterior, en la que estaba con un montón de dolores y molestias por la punción ovárica.

Ya iré contando, la betaespera será de 12 días si contamos el día de la transferencia, así que no van a ser dos semanas como tal.



¡Un saludo y no te vayas sin dejar tu comentario!

P.D. Este post, los anteriores y los siguientes que hablan de mi tratamiento son en diferido, no hablan de ello en tiempo real. Cuando estés leyendo esto habrán pasado unas cuantas semanas.


            

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