ICSI: el de los 17 días para la estimulación


Siempre he dicho que las cosas pasan por alguna razón, que las casualidades no existen y ahora mismo se que si hubiéramos hecho el tratamiento en la clínica del Hospital Universitario de Zürich yo no estaba mentalmente preparada, creía estarlo pero no lo estaba y lo se porque ahora si lo estoy.

Hacer terapia me ha ayudado a verlo todo mucho mas claro, a no dejar que el Kinderwunsch se apodere de mi, me ha ayudado a ver que en mi vida hay otras muchas cosas a las que dedicarle mi tiempo y de esta manera la reproducción asistida ha pasado a un segundo plano y eso me gusta, me gusta porque así el tratamiento es algo que sucede mientras tanto y puedo tener mi mente ocupada con cosas que me gustan como las series, los librosla fotografía e incluso la amistad, cosas que siempre han ocupado tiempo y espacio en mi vida, que de alguna manera son parte de lo que soy.

A pesar del miedo a las inyecciones, que creo que eso es humanamente normal, me encuentro con energía y valentía para seguir adelante y enfrentarme a todo lo que nos queda, a la recta final, aun que sigo sin creerme que ya estemos aquí.


¡Un saludo y no te vayas sin dejar tu comentario!


P.D. Este post y todos los siguientes que hablan de mi tratamiento serán en diferido, no hablarán de ello en tiempo real. Cuando estés leyendo esto habrán pasado unas cuantas semanas.


               

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