Los ciclos de la vida: Él

Hace un tiempo que un hombre me escribió en privado a través de las redes sociales para contarme su situación, me sorprendió porque esta persona y yo nos seguimos mutuamente desde hace tiempo pero fuera del contexto de la infertilidad, de hecho su historia me llegó tanto que confieso que fue lo que me impulsó a escribir las cartas a la infertilidad

Ella, su pareja, no quiere contarlo a nadie, aun está en esa parte del proceso que no se cree que todo esto le esté pasando a ella. Él es una persona llena de optimismo y en sus palabras hay muchísimo amor hacia ella pero también hay dolor, ese dolor que parte de la impotencia y de la frustración por la situación.


Hoy no es una entrevista, es un testimonio. El testimonio de él, palabras que surgen desde lo mas profundo de un corazón roto, que con su permiso hago públicas aquí para demostrar que los hombres también sufren en todo este proceso.

Hola, hace tiempo que no te escribo. Hemos estado "liados"... ayer nos dijeron, que a pesar de la hormonación que se ha pinchado Ella estos meses, no vamos a poder tener un bebé "completamente nuestro"... ayer fue el peor día de nuestra vida en pareja. 

Ella está destrozada y yo lo estoy también por ella.
Viendo como se pinchaba hormonas todos estos días, pensaba lo mucho que debía desear tener un bebé, hasta el punto de alterar su cuerpo al máximo, sin importarle nada...yo, dudo que pudiese hacerlo. Me daban ganas de llorar al verla, ilusionada después de cada pinchazo, besándola y acariciándole la tripa, mientras recogía todos los desechos de plásticos y jeringuillas. 

Aunque la doctora nos dijese que las probabilidades de generar más óvulos fueran escasas, tenía esperanzas...  yo era más incrédulo. Los análisis de ella no eran buenos, eran bastante malos de hecho. 
Ayer, después de la hormonación, solo ha podido generar un mísero ovulo...y la doctora nos dijo que es claramente insuficiente. Incluso aunque se hormonase otras 6 veces más, no generaría óvulos suficientes para extraer dos o tres óvulos sanos, con mucha suerte. 

Ella se hundió...no podía parar de llorar. Yo no sabía cómo consolarla...si queremos tener un hijo, tiene que ser con el ovulo de otra mujer. 
Hemos decidido abandonar la hormonación, no por el dinero, que también se dispara por cada ciclo, sino porque las esperanzas son menos que mínimas. 
Ahora vamos a llorar, a intentar pasar este duelo de la mejor forma posible, a intentar olvidarnos un poco de todo este tema y continuar con nuestra vida de pareja. Nos iremos en familia de vacaciones y a la vuelta, pensaremos en las alternativas que nos quedan con ayuda psicológica, si es necesario. 
Yo seguiré queriendo a mi mujer hasta el fin de mis días, con o sin hijos... pero la pena que ella tiene dentro, no creo que pueda desaparecer jamás.

Te deseo mucha fuerza, os deseo a los dos mucha fuerza, desde lo mas profundo de mi corazón. Se que no es una situación fácil pero sea lo que sea tenéis una vida juntos, os tenéis el uno al otro y eso es maravilloso. 




               

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