Tres meses de terapia

Sin título


Voy a hablar hoy de algo que me he estado reservando durante tres meses, algo de lo que solamente un pequeño grupo de personas sabía hasta ahora.
Justamente ayer hizo tres meses del primer día que acudí a psicoterapia. Si, llevo tres meses visitando un terapeuta porque no podía mas con mi vida, he estado yendo a terapia una vez por semana.

Ya sabéis que Marido y yo llevamos intentando quedarnos embarazados desde diciembre del año 2014, digamos que llevamos dos años y poquito queriendo ampliar nuestra familia de dos miembros sin ningún resultado positivo. Lo conté muy tímidamente en una entrada que titulé 1+1=3.

En noviembre del año pasado, antes de que el año 2016 llegase a su fin yo toqué fondo, mi estado anímico y mental se vio reflejado en entradas como aquella a finales de noviembre en la que contaba que me sentía como una lechuga. Toqué fondo hasta el punto de verme mal en el trabajo, de llegar a discusiones que no llevaban a nada absolutamente a nada, quería hacerme entender de una manera que quizás no era la correcta, ni si quiera me sentía persona, no me sentía yo misma y todo para lo que tenía tiempo era el Kinderwunsch, el resto de las cosas me importaban una mierda, llegué incluso a decir que me daba igual si me echaban del trabajo, llegué a un punto que no medía ni mis palabras ni mis sentimientos, no sabía ni quien era ni donde estaba, incluso había momentos en los que no veía que mi vida tuviera sentido y me planteaba irme de este mundo, si, así de mal estaba. Estuve cuatro meses sin llorar y cuando lo hice después de tanto tiempo fue delante de mi jefa, aquel momento fue el que me llevo a acudir a un profesional.

Después de tres meses de terapia vuelve a haber luz en mis días, lo quiero contar porque yo me lo pensé muchísimo tiempo, estuve medio año planteándome ir a terapia y no lo hice hasta que casi fue demasiado tarde, lo hice cuando todo había explotado. Lo cuento porque estaba cegada por mi deseo de ser madre y me había olvidado de que tengo una vida, me encontraba en un agujero del que no podía salir yo sola y quizás hubiera sido mejor acudir a un profesional antes de haber caído en aquel hoyo.

Hoy hago balance de los avances que he hecho en tres meses de terapia y te lo quiero contar, para que veas en que hay momentos que no es ninguna tontería pedir ayuda profesional.

¿En qué me ha ayudado la terapia?

Si es cierto que mi deseo de ser madre sigue estando ahí, no ha desaparecido y eso está bien así porque sigo queriendo ser madre y es algo muy importante para mi. Pero mi deseo de ser madre, mi Kinderwunsch ya no ocupa el 90% de mis pensamientos como hace cuatro meses.
Me ha ayudado a ver que también soy persona y que hay muchas otras en mi vida que valen la pena, ahora soy capaz de ver las cosas buenas que tengo en mi vida, me ha ayudado a ver que no pasa absolutamente nada si se hacen planes de viaje o cualquier otro plan de vida porque ante todo soy persona y si no se cumpliese el Kinderwunsch tendré que seguir haciendo mi vida sin dejar que ello se apodere de mi.
Me ha ayudado a reencontrarme conmigo misma, con mi yo de antes, ese yo que sale de casa a pasear, ese yo que vuelve a leer por gusto y no por distracción, ese yo con ganas de ocupar su tiempo en cosas que no solamente sea el trabajo, ese yo al que le gustan las tardes de series, a quien le gusta tomar el sol sin hacer absolutamente nada.

Ya no necesito ocupar mi tiempo para sacar el Kinderwunsch de mi cabeza como me pasaba hace cuatro meses, ahora ocupo mi tiempo en querer hacer cosas porque me lo pide el cuerpo, hasta vuelvo a tener ganas de sentarme en una terraza a tomar una cerveza, tengo ganas de volver a socializar (algo que hace unos dos años que no me pasa). Tengo incluso ganas de organizar algún grupo de personas para tomar café o salir a cenar una vez al mes, vuelvo a tener ganas de salir de casa.

He aliviado tensiones, me siento mucho mas relaja. Es como si antes fuera un palo rígido, seco y tenso y ahora fuera una rama flexible y verde.

Si tienes interés en saber mas detalles de cómo han sido para mi estos meses de terapia porque te estas planteando ir no dudes en escribirme (puedes enviarme un email si quieres hacerlo de forma mas privada).

La terapia no es solo para los locos, también es para las personas que pasan por un momento difícil de sus vidas.


¡Un saludo y no te vayas sin dejar tus comentarios!



 

Comentarios

  1. Me alegro de que te hagas animado a contarnos algo tan personal pero que apuesto a que le ha pasado a mucha gente. Yo a veces me siento sola y paranoica pensando en un bebé que aún no existe pero sé que existirá. Por lo demás no me afecta tanto como lo ha hecho contigo, pero estoy segura de que le pasará a mucha más gente de la que imaginamos.
    Ánimo!

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    1. Por eso he querido contarlo, no es algo de lo que mucha gente se atreva a hablar, hay muchas personas que pasan por una situación similar y se duda mucho en si acudir o no a un especialista. Al final es decisión de cada persona, pero mi recomendación es que si la pregunta nos ronda la cabeza es mejor acudir antes de que sea tarde o la situación nos supere. Yo tendría que haber ido mucho antes.

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  2. Yo nunca he pensado que una terapia sea para los locos, de echo, yo tengo mi problema y he estado desde los 2 años yendo a psicologos y cosas así, y me ha ido muy bien, me alegro muchísimo de que estés mejor(y eso que es la primera entrada que leo) pero seguro que acaba llegando.
    Saludos

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    1. Me siento bien pensando que en tres meses he hecho un avance tan bueno. De momento me vendrá bien seguir visitando el terapeuta, quiero seguir yendo hasta al menos el momento del tratamiento de reproducción, no quiero enfrentarme al tratamiento sin apoyo.

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  3. Bienvenida al club!! Y enhorabuena!! Me da mucho gusto leer esta entrada y saber que has dado un paso súper importante para cuidar de ti y de tu vida. La terapia no es cosa de locos, es un asunto de gente sana que acepta que por sí solo no puede salir adelante o superar los baches. Decir y aceptar que se se necesita ayuda profesional es una gran paso, no es sencillo por todos los mitos qué hay alrededor de la terapia y los psiquiatras. Yo me sorprendí de todas las cosas que he oído en España sobre ir a terapia, por lo menos con la gente de la que me rodeo, asumen que eso es cosa de locos, pero locos de atar. Creo que también has dado un paso grande al decirlo aquí en el blog. Yo al principio llevaba lo de la terapia y los psiquiatras como un secreto porque lo asumía como cosa de locos, cuando yo acepté públicamente que asistía con ese tipo de profesionales de la salud, fue un gran paso, fue aceptar que soy una persona sana, como cualquier otra, pero que he tenido los cojones para buscar ayuda profesional, porque de verdad se necesitan cojones para ir a terapia y escuchar y analizar cosas de las que uno quiere olvidarse, cosas que son incómodas, que duelen, pero que necesariamente tenemos que hablar de ellas porque son las cosas que nos están jodiendo la vida. se necesitan cojones para ir y sentarte ahí a hablar con toda sinceridad de toda esa mierda que llevamos dentro.... creo que mejor hago un post sobre mi proceso terapéutico. Te mando un abrazo grande! Y goza la terapia, se puede!!

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    1. Me costó muchísimo dar el paso pero una vez dado me sentí segura. La habitación donde hago terapia es mi espacio seguro, ese rincón en el que puedo decir lo que quiera sin ser juzgada y que además me ayudan a reconducir mis sentimientos. Me estoy reencontrando conmigo misma y eso me hace ver que la terapia es para valientes porque hay momentos en los que me confronto conmigo misma, en los que tengo que enfrentarme a mis propios miedos y creo que no sería posible sin la persona que está en esa habitación porque hace de guía, me plantea esas preguntas que para mí tienen sentido y lógica pero que jamás me hubiera atrevido a preguntarme a mí misma. Hoy días que salgo de la sesión derrotada pero a lo largo del día me voy sintiendo más ligera y mejor conmigo misma y eso me gusta. He pasado de una maraña de sentimientos a identificar cada uno de esos hilos y saber por dónde quiero reconducirlos y es algo que me hace sentir que controlo la situación y no al revés.
      Pero no es para todo el mundo, requiere mucha fuerza y mucho valor acudir a un profesional, y si lo pienso así me siendo todavía más orgullosa de mi decisión.
      Estaré encantada de leer ese post!!!!
      Un abrazo enorme !

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