Suiza: Love&Hate

Llevo tiempo dándole vueltas a escribir esta entrada, y es que después tanto tiempo viviendo en el mismo sitio las cosas no se ven como al principio y por eso he tenido que reflexionar un poquito, hay detalles que hasta yo misma he adoptado que al llegar aquí me parecían sorprendes, incluso me resultan absurdos. 

Una de las cosas que más me llamaba la atención al llegar era ese silencio sepulcral en el transporte público, el silencio a veces es tal que hasta si una persona tose o se suena la nariz se le lanzan miradas como cuchillos. 
Esto cuando llegué me parecía de locos pero con el tiempo he ido comprendiendo que hay vidas y trabajos tan estresantes que cuando uno va de camino a casa quiere esos momentos de tranquilidad para evitar que le explote la cabeza. Si es cierto que hay otras formas de hacer salir el estrés como en España que nos cagamos en la madre que lo parió y ya está, pero en Suiza se es tan educado con los demás que la mayoría de las veces aún que se le toquen las narices a alguien no dice nada por respeto al otro. Lo dicho, roza lo absurdo.
Lo del silencio llega a tanto que hace unos días hábiles dos señoras riéndose a carcajadas en el tren, daba gusto verlas reír de esa manera, y había algunas miradas de "estas tías están locas". Al final del trayecto alguien se atrevió a decirles con mucho humor que si no se callaban terminaríamos todo el vagón muertos de risa (habían contagiado a toda la planta baja del vagón)
A ese momento del día en el que todos van y vuelven callados en el bus le he titulado "la hora zombie", la gran mayoría de las mañanas el autobús va lleno de gente pero hay un silencio tal que si cierro los ojos no escucho ni las respiraciones.

Otro detalle que me sorprendía muchísimo es lo llenas que están las agendas de la gente. Claro, nosotros en España estamos tan acostumbrados a los planes espontáneos que en la gran mayoría no conocemos las agendas, quedamos a tomar un café esa misma tarde porque nos apetece vernos, el mismo viernes por la tarde se decide dónde ir a tomar una cerveza. 
Aquí esto es muy diferente, incluso para las cuestiones de ocio, esas que son para liberar estrés, hay que hacer planes y agendarlas. Se planifican fiestas de cumpleaños con tres meses de antelación, para cenar con las amigas hay que consultarlo un mes antes y si no cuadra dejarlo para el mes que viene.
Un ejemplo es que hace unas semanas vi el cartel del Circo del Sol para que la gente comprase las entradas para las funciones ¡¡de Octubre!!
A mí resulta hasta ridículo, pero después de 10 años aquí también empiezo a ser una de esas con mil tareas y necesito apuntar en el calendario los días para los que tengo una invitación al teatro, por ejemplo. Y eso que mi agenda es sencillita y no tengo clases de inglés, hora en el dentista, o cita para cenar con mis amigas de la clase de costura. 

Por otro lado hay detalles que me sorprenden y siempre para bien, y es que cuando el tren trae un retraso de cuatro minutos lo anuncian por megafonía, si es cierto que en la cabeza de muchos lectores ahora mismo está esa frase "cuatro minutos, que agobiados", si, pero cuando se trata de un tren que te lleva a hacer transbordo con otro y hay un margen de 6 minutos para coger el siguiente, créeme que cuatro minutos tienen mucho valor. Aún que en muchísimas ocasiones tienen en cuenta que el viajero tiene que coger otro tren y este espera al primero para que todos puedan llegar bien.

También me gusta que sean puntuales, a mi en casa siempre me han enseñado que si puedo estar 10 minutos antes en el sitio en el que tengo que estar es mejor que llegar tarde, y en España yo llegaba 10 minutos antes y todos los demás 20 minutos tarde, lo que sumaban una media hora esperando, pero yo había llegado puntual. Y hoy en día gracias a eso he podido adaptarme bien en ese aspecto, porque aquí la puntualidad es muy valorada.

Hay muchísimos otros detalles, pero no me quiero extender, por esta vez. Ya contaré en otra ocasión porque este tema me da para muchas más publicaciones.



¡Un saludo y hasta la próxima!

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Comentarios

  1. En otro blog, de una española en Colonia, he leído lo de planificar todo, que eso que hacemos aquí de decir: "vamos a tomarnos un café" así, sobre la marcha es impensable. Da la impresión (visto desde fuera) de que son poco espontáneos, muy cuadriculados...

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    1. Si, son muy planificadores en Suiza también. Hasta cierto punto no lo veo mal, pero para salir a tomar un café con alguien en plan espontáneo .. hasta para eso miran la agenda a ver si les entra en el hueco jajajjajaj

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  2. Me encanta conocer estas curiosidades del país. Tu blog ha sido un descubrimiento para mí ^.^

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    1. jajajaja tengo muchas, lamentablemente poco tiempo para escribir!
      Si te interesa, en la etiqueta "Suiza" en el blog tengo algunas cosas escritas sobre mi experiencia aquí :-)

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    2. Genial, me lo miraré todo, todito, todo!

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