Me siento como una lechuga

Llevo meses sintiéndome como una lechuga, o como uno de esos seres unicelulares que ni sienten ni padecen.
Hoy han pasado por el trabajo dos ex compañeras de trabajo, en diferentes momentos del día pero las dos con carrito de bebé. 
La primera pude evitarla, me fui al baño para evitar esa situación estupida en la que hay que sonreír y decir que está todo muy bien, no por no ponerme a llorar sino que son momentos en los que no me apetece nada ponerme a mirar un bebé con cara de pena y sonrisa postiza.
La segunda no me quedó otra que enfrentarme a la situación.

Pero ¿sabéis lo peor de todo? Que no soy capaz de llorar por tristeza, no soy capaz de llorar por rabia, no soy capaz de llorar por la impotencia que produce esta lucha, no soy capaz, no he tenido ningún momento de quedarme en la cama llorando, no he tenido ningún momento de quedarme dormida de tanto llorar, no he tenido esos momentos, no soy capaz de llorar.

Es algo que me da miedo, estoy intentando ser fuerte, estoy intentando estar tranquila (y creo que lo estoy, sinceramente la sensación que percibo en mi misma es de tranquilidad ante la situación). Pero me da miedo estar tragando demasiado, me da miedo no llorar, me da miedo no soltarlo, me da miedo que llegue un momento en el que el torrencial y la rabia sean imparables y termine en un agujero del que no pueda salir.

Incluso me he planteado ponerme un domingo películas tristes que me ayuden a poder llorar, a podersoltarlo todo.

Empiezo a plantearme seriamente acudir a un terapeuta que me ayude a canalizar estos sentimientos porque empieza a ser alarmante.

Desconozco si dentro de la infertilidad hay diferentes fases de preocupación, aceptación etc ... ¿Alguien me puede explicar esto desde un punto de vista un poco más psicológico, un punto de vista más clínico?


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