Bailar bajo la lluvia

Aquel fin de semana en el que hice innumerables cosas durante 48h, mis compañeras me recordaron algo que solía hacer muy a menudo y que cada vez hago menos: bailar bajo la lluvia. Y es que cuando había una de esas tormentas de verano en las que caía una chuza de agua, de esas que parece que echan el agua a cubos desde los tejados, yo salía al patio del instituto y daba vueltas al edificio o brincaba debajo de la lluvia riendo a carcajadas sin parar, alguna vez incluso conseguí contagiar a mis compañeros a que se unieran a la locura del momento.


Recordar aquello me hizo pensar en que hace muchísimo que no me dejo llevar por ese tipo de impulsos, es un poco todo aquello que explica Antoine de Saint-Exupéry en su libro de El Principito cuando el protagonista dibuja una boa que se ha comido un elefante y los adultos ven un sombrero, creo que yo me he olvidado de cómo se ve la boa que se ha comido el elefante y en muchas ocasiones solo veo un simple sombrero, y me da pena, sinceramente, me da pena perder esa capacidad de disfrutar el momento.

Creo que a veces está bien volver a aquel lugar del que venimos y recordar quienes éramos. En mi caso he recordado a aquel yo que le importaba todo un pimiento y disfrutaba sin pararme a pensar lo que pensarían de mi los demás. Puede que tuviera muchos pájaros en la cabeza, puede que mi cabeza estuviera de verdad completamente en otro planeta, me sigue sin importar un pepino qué piensen de mi los demás, pero he perdido toda esa chispa espontánea que me impulsaba hacer esas cosas sin mas y dedicarme a reír simplemente.

Así que, ahora mismo, antes de empezar la aventura de la reproducción asistida, es el mejor momento para relajarme y volver a disfrutar así de las cosas, de sacar lo positivo de los peores momentos, de sonreírle a la lluvia.


¡Un saludo y hasta la próxima!

Comentarios

  1. Me encanta tu reflexión. También he pensado en esto bastantes veces y es que, la vida te va curtiendo y haciendo perder la chispa. Te da otras cosas buenas, pero está bien conservar algo de estos impulsos.

    Por cierto, a mí la lluvia me sigue gustando sentirla (y no me van los paraguas).

    Abrazo!

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  2. Me encanta bailar bajo la lluvia, hace mucho que no lo hago.
    BEsos y feliz fin de semana.

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