Ikea: camas imprescindibles

Espero que hoy no os entre el sueño con este post, porque hoy en mis imprescindibles ikeanos os hablaré de camas, dos camas en concreto que si algún día se me rompen espero que Ikea las siga teniendo en catálogo porque sino tendré un problema muy serio para encontrar otras que me gusten tantísimo como estas dos.

La primera de ellas lleva velando mis sueños durante mucho tiempo. Es el modelo de la serie Malm, en color blanco. La primera vez que utilicé esta cama fue en el 2006 cuando llegué al piso de mi padre en Suiza, fue en su formato de 90, después cuando entré en el piso de solteros donde hemos estado Marido y yo cuatro años, en su formato de 120.
Con los años esta cama ha sufrido bastantes variaciones, una de ellas es que es un poco mas alta para poder utilizar el espacio de debajo para almacenamiento con unas cajoneras.
Lo que me gusta de esta cama es que es perfecta para un piso de alquiler por su cabecera, se evita que rocen los cojines con la pared y con ello el manchurrón negro que va quedando después de los años. También me encanta que tenga un pequeño borde, el borde no es directamente el colchón, sino que el colchón está enmarcado por un borde de unos 4 cm, y me encanta porque soy de las que sacan el pie  por el lado de la cama para refrigerar cuando tengo demasiado calor.
Su sencillo diseño hace que se adapte a gran cantidad de estilos, y la forma cuadrada de su cabecera aporta cierto orden y armonía al dormitorio.

La otra cama es la de invitados, o esas que ahora llaman camas de día, de la serie Hemnes. En principio a mi no me gustaba su diseño, porque no es un estilo que me vaya demasiado, soy mas de líneas simples (por si no os habíais dado cuenta, digo). La compramos mas bien por su estabilidad y por los tres cajones de almacenamiento, para poder guardar edredones, cojines y mantas. Sin abrir es un colchón de 80, pero abierta se convierte en una estupenda cama de 160, espacio mas que suficiente para que los invitados duerman con comodidad.
Lo bueno de su diseño es que puede pasar perfectamente por ese típico sofá que se tiene en el dormitorio para los ratos de lectura, y que cuando llegue el día será estupenda como cama infantil.
La única pega que le pongo es que viene en tres cajas diferentes, sus piezas pesan muchísimo y se lía una tremenda para montarla porque las piezas no van ordenadas según el número de la caja, pero una vez montada queda estupenda.

¿Cual es tu cama ideal?

¡Un saludo y hasta la próxima!

Comentarios

  1. Mi cama es de la desaparecida gama Aspelund. Le dí muchas vueltas a Ikea, varias veces, en varios días distintos, hasta estar totalmente segura de que esa era la cama que quería... un poco más y terminamos durmiendo en el suelo, jajaja.
    Las razones de por qué esa cama y no otra, las puedes encontrar aquí (http://ociore.orcasitas.com/2011/02/18/y-mi-casa-va-tomando-forma).
    Aún sigo durmiendo abajo y me alegro mucho de que esa fuera mi elección.
    Ah! Y yo también soy de las que sacan la pierna (a veces las dos incluso) para regular el termostato corporal mientras duermo, jajaja.

    ResponderEliminar
  2. Si, creo que ahora algo similar es la serie Hemnes, su cama doble es al estilo de esta.
    Yo nuestra cama grande la elegí sin pensarlo mucho, Malm es una serie que me gusta mucho por su simplismo. En el piso pequeño teníamos las cómodas pequeñas de esta serie a modo de mesilla, y ahora en el dormitorio tenemos dos cómodas Malm de las grandes a modo de ropero. El problema es que quizás se pueden almacenar demasiadas cosas jajajajaja

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, suele pasar.... a más hueco, más cosas que se meten y luego cuando toca cambiar de lugar en el mundo, uff... horror! Nos damos cuenta de la de cosas que acumulamos, jajaja

      Eliminar
    2. Si........ hace menos de un año estuvimos en España recogiendo nuestras cosas.... la de trastos que se acumulan!!!!!!

      Eliminar

Publicar un comentario

Tus comentarios son parte de la vida de este blog.
¡¡Gracias por pasar por aquí!!