El nuevo inquilino a cuatro patas

Cuando vivía con Marido en la caja de cerillas tenía muchísimas ganas de volver a tener mascota. Desde que estamos en el gran palacio pensamos acoger a un gatuto, pero nunca llegamos a tomar la decisión, hasta que la semana pasada me dio por repasar todos los días los anuncios de todas las páginas de internet en las que se tramitan animales.
Y aquí está la pequeña bola blanca que llegó ayer a casa.

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Su nombre es Link Fellini de Medici, Fellini para los amigos. Ya os explicaré el nombre en otra ocasión, porque tiene historia.
Tiene 11 semanas de edad, es muy muy cariñoso, muy juguetón, muy tranquilo y muy confiado con nosotros. No se separa de nosotros, no porque no le dejemos, que siempre le dejamos a su bola, es que en cuanto nos movemos de una habitación a otra viene con nosotros para ver que se cuece.
Teníamos miedo que tardase en aprender a usar el arenero, y ayer jugando con él le enseñamos donde lo tiene y lo usó a la primera, y lo ha seguido usando desde entonces. Durante su vuelta de reconocimiento del terreno también descubrió donde tiene su comida, así que estamos muy contentos de que siendo tan pequeñito como es ya sepa donde tiene que ir. Ya sabemos que su sitio favorito va a ser la ventana de la habitación, esta mañana la ha descubierto y se ha pasado un buen rato ahí sentado haciendo de marujo.
El camino a casa fue en transporte público, no protestó en ningún momento por estar dentro de la caja, tampoco se hizo pis por el miedo en el camino ni nada así, es todo un campeón. A ratos iba cotilleando lo que había fuera y a ratos iba tumbadito y tan tranquilo.
Es un gato estupendo y, como veis en las fotos que le hicimos ayer al llegar, ya se siente en casa. La tercera foto es de esta mañana, me he despertado con el gato al lado de mi almohada.

Tengo que decir que el gato nos lo han regalado, no hemos pagado nada por el animalito. En principio lo que hace aquí la gente que los regala es encargarse de las vacunas y demás y solo se pagan las vacunas. Fellini aun está sin vacunar, si o si tenemos que llevarle al veterinario así que ya nos daba lo mismo encargarnos nosotros de las vacunas.

Así que lo siento, vais a tener que ver muchas fotos de Fellini en el Instagram porque esta pelusa blanca es la nueva alegría de la casa. Marido ha dicho que yo ya no necesito tele, sabe que me encantan los gatos y que me puedo pasar horas viendo al gato hacer de las suyas.


¡Un saludo y hasta la próxima!

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