Lo que Suiza me ha cambiado

En los 22 años que estuve en España, en casa fui educada bastante al estilo suizo. Había que ser puntual, se cenaba a las 8, se pedían las cosas por favor, se daban las gracias y ese largo etc de pequeñas costumbres y rituales que había en mi casa que en otras casas no había.

En los 22 años que estuve en España, también me contagié de hacer algunas cosas a la española, y eso lo vi cuando llegué a Suiza, hablar alto, improvisar planes, ser espontánea, hablar con la gente en el transporte público, comer a las 2 de la tarde y una larga lista de cosas que yo no sabía que me había traído de España.

Tuve que aprender que en el transporte público no se habla alto, cuando llegué a Suiza en el 2006 hasta por toser me miraban ¡y yo que en España pensaba que era muy suiza! Tuve que aprender que en Suiza se trabaja con metas anuales, objetivos empresariales, objetivos personales y que hay que marcarse estos objetivos obligatoriamente porque sino no se es nadie. Tuve que aprender que aquí todo se hace por un motivo: conseguir lograr el objetivo marcado.

Los primeros años fueron los mas difíciles, después me fui acostumbrando y ahora soy de las que a las 7 de la mañana está despierta sin que suene el despertador, de las que a las 10 de la noche ya está apagando la tele para meterse en la cama, de las que tiene que mirar su agenda para ver cuando le cuadran las citas, incluso de las que mira mal a quienes van hablando un poco mas alto de lo normal en el transporte público, si lo reconozco. Pero es que la vida resulta tan estresante que cualquier momento de mínima tranquilidad es apreciado.

Aun sigo siendo muy española, y lo noto en el trabajo cuando veo las caras de mis clientes al ver que hago comentarios tipo "que bonita camisa lleva usted puesta" o doy mi opinión sobre el menú que lleva el cliente y le doy consejos de recetas para que haga en casa. Una vez incluso vinieron dos chicas y entre ellas comentaron que ya es raro que en este país alguien sonriese tanto y fuera tan abierta con la gente, cuando les comenté que mi madre es española y los años que he estado en España comprendieron todo el cuadro y se alegraron de "la mezcla".

Pero me he hecho mas suiza, además de mi pasaporte rojo, cada vez que hago una visita a España veo las cosas mas "a la suiza" y me sorprende para mal que la gente vaya sin un plan, me quema por dentro ver la suciedad en las calles y el poco respeto que se tiene por lo que es de todos (esto ya cuando vivía en España no lo aguantaba, pero ahora que vivo en Suiza y lo veo con distancia y tiempo me tiro de los pelos), me sorprende la cantidad de ruido, me sorprende el gasto de luz habiendo una farola cada medio metro cuando en las calles de mi barrio en Suiza las farolas están 100 metros y es mas que suficiente... Cada vez que voy a España me pregunto cómo aguanté viviendo allí con cosas como ir a resolver unos papeles a un ayuntamiento y tener que oír que están en la pausa del café (que por cierto, ni aun cuando vivía allí soportaba). Después de estar unos días en España, vuelvo a Suiza con ganas de volver a la tranquilidad.

Lo que tampoco entiendo es que en Suiza vas a un sitio 10 minutos antes para tener margen de error y te dicen que llega usted muy pronto, porque aquí se hace con tal exactitud que se calcula el bus con el que se llega justamente 2 minutos antes para que de tiempo a pasar por la puerta y decir que "tengo cita a las 11:30" y que si llegas a las 11:31 ya llegas tarde.
En Suiza les falta disfrutar un poco de las cosas con la calma, porque esto de los horarios y la puntualidad lo aplican hasta para su tiempo libre y me parece excesivo, aun que tengo que decir que en este aspecto me he dejado contagiar un poquito.


Un poco de cada no estaría nada mal, porque ni tanto ni tan poco.

¡Saludos y hasta la próxima!

Comentarios

  1. Me encantan estos post! He de decir que, pese a ser española por parte de padre y madre y haber crecido aquí, esas cosas que señalas (suciedad, ruido, desprecio por lo público) también me enerva a mi (sobretodo cuando todo ese desprecio viene precisamente de quien más necesita hacer uso de lo que es de todos O_o). Claro, luego ves a la gente que vive de alquiler en casas cochambrosas y que te dicen que no piensan cambiar nada ni pintar ni hacer ningún cambio porque 'para lo que me queda en el convento, me cago dentro' (mi abuela, 50 años cagándose en el convento O_o).

    Suiza no la conozco pero Escocia me sorprendió gratamente. Y allí, pese a la puntualidad y el extraño sentido del humor, la gente si que te hablaba y se interesaba por conocer un poco tu historia. Me parecieron amables (y todo el mundo me había dicho que los escoceses eran mu raritos). Tendré que viajar por allí, a ver que me encuentro ^_^.

    Un abrazo :)

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    1. Son un montón de cosas, aquí en Suiza hay una estricta ley que protege tanto como al arrendador como al arrendatario de una vivienda. Si una persona lleva mas de 10 años alquilado en el mismo piso es el dueño quien paga cosas tipo pintar etc.

      Aquí también son "raritos", no se pierde la educación, hasta el punto en el que son a veces hasta demasiado educados (tengo un post que habla sobre el tema, si te interesa "la frialdad de los suizos" ;-)

      Saludos!

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  2. Yo nunca había vivido en Suiza y ese tipo de cosas siempre me han puesto nerviosa, eso sí, también estamos de acuerdo que aquí necesitan aprender un poco más a disfrutar la vida, es que todo tan planificado no mola! Como tú dices, la mezcla es lo mejor ;-)

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