El cambio de luz

Estamos a mediados de agosto y por estas tierras empieza a cambiar la luz del sol. Me recuerda a esa luz que hay entre finales de agosto y mediados de septiembre en tierras castizas. 
Las sombras empiezan a ser mas largas y ya no oscurece a las 21, aproximadamente a las 20:30 ya empieza a desaparecer el sol por el horizonte, lo cual me apena un poco porque es el anticipo del otoño, el anticipo del fin del verano.

Quiero pensar en lo positivo, aun que me cueste ahora mismo, porque no soporto el invierno, mas que el invierno no me gusta nada la nieve. 
Lo bueno es que el otoño es la época del año en la que curiosamente mas tiempo me tomo para mi misma, es cuando mas tiempo me doy a pensar en mis necesidades, a leer incluso es cuando mas veces salgo a pasear con cámara de fotos en mano, me encantan las luces y los colores del otoño y es lo que mas me anima a que se termine el verano.

Por lo demás, es esa época del año en la que siempre se me cruza por la cabeza la loca idea de irme a vivir a algún sitio en el que sea constantemente verano, donde no se sepa lo que son unos zapatos o un abrigo de invierno.

Intento no perder ni un momento de luz, el invierno es largo, gris y oscuro, trae consigo otras cosas como la raclette, las noches de fondue con un buen vino y los domingos de sofá, manta y series. Pero la luz del sol es vital.

¡Un saludo y hasta la próxima!

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