Cosas de clientes

Los que me conocéis y/o los que me seguís de cerca ya lo sabréis, para quienes no lo saben diré que trabajo de cara al público, expuesta al paso de montones de personas cada día y encuentro de todo a su paso. Desde personas mayores hasta los mas pequeños y cada uno de ellos, sin quererlo, deja una huella en mi, cada día tengo alguna anécdota que destacar sobre algún cliente que ha resaltado especialmente en mi día, algunas veces me tuercen el día de tal manera que me dedicaría a retorcer cuellos porque parece que vienen en masa a por el premio de Miss o Mister Rancio del día, otras veces llego a casa como en una nube perfumada de amabilidad.

Hoy os voy a contar el paso de dos clientes, los dos que esta semana se llevan el premio a lo mejor de la semana. Antes os voy a describir un poco mi trabajo para que podáis entender la situación.

En mi trabajo me dedico a estar sentada en la caja y cobrar menús, hay que ser rápido porque se enfría la comida de la gente y nadie quiere reclamaciones. Además de eso está en mis funciones rellenar el frigorífico de los refrescos, reponer postres y limpiar mesas. Y mientras tanto hay que aguantar el tipo y ser amable con las personas que pasan por allí aun que algunos sean antipáticos o lo mas rancio del mundo.

El martes tuve uno de esos turnos de los que yo digo siempre que parece que vivo en el trabajo. Tuve que trabajar desde las 11 de la mañana hasta las 9 de la noche, uno de esos turnos que se dan de vez en cuando. Recién empezado mi turno vinieron dos señoras, así de unos 50 años, que podrían ser hermanas o amigas pasando un día de compras juntas o algo por el estilo, tomaron café y tarta y no recuerdo bien que sugerencia les di que se fueron sorprendidas por mi atención al detalle y tan contentas.
Por la tarde, a eso de las 5 volvieron a comer algo y yo seguía en mi puesto, tan amable como intento ser siempre con quienes pasan por allí y se sorprendieron de que yo siguiera allí y volvieron a irse contentas comentándome que les parecía genial mi amabilidad a pesar de llevar ya tantas horas trabajando. Yo les dije que para mi es algo normal ¿no lo hace todo el mundo? (les pregunté), me dijeron que lo normal en este tipo de sitios es que la gente que atiende a los clientes es antipática y seca. Agradecida por las flores les desee una buena tarde y se marcharon a comer.
Al ratito de esto me tocó ronda de limpiar mesas, y allí sentadas al fondo seguían estas dos amables señoras y su cara fue un poema cuando me vieron aparecer limpiando y con cara de asombro preguntaron si ¿esto también lo tiene que hacer usted?, claro que si, es parte de mi trabajo.
Cuando se despidieron de mi me dijeron que si algún día nos cruzábamos por algún sitio y yo no estaba trabajando se sentarían conmigo a invitarme a un buen café bien merecido.

Días así, personas así son las que hacen que mi día sea increiblemente genial y estupendo. Incluso, aun que os pueda parecer una exageración, me da que pensar y renuevan mi esperanza en la raza humana, saber que en el mundo hay personas que se preocupan un mínimo por el bien estar de los demás.

Así que sabéis, cuando vayáis a algún negocio intentar ser amables con las personas que os atienden, nunca sabéis cuantas horas llevan trabajando, ni cuantas horas quedan por trabajar ni la cantidad de personas que pasan por allí. Se que a veces es difícil porque hay verdaderos cardos sueltos que no merecen un puesto de cara al público, pero intentarlo. Vosotros, el público, sois quienes marcáis el día de esas personas, y podéis hacer de un día malo un día muy bueno con tan solo una amable sonrisa.

Ya os iré contando mas historietas de clientes, porque tengo cantidades de anécdotas.

¡Un saludo y hasta la próxima!

Comentarios

  1. En tu trabajo no tienen "mistery shopper"? En la cadena de cafetería en la que trabajé cuando vivía en Londres, se medía con estos mistery shopper el trato que el personal daba a los clientes. Si era especialmente bueno y se mencionaba el nombre de ese trabajador, éste ganaba un bonus.
    A ver si estas dos señoras iban a ser el mistery shopper.... ;)

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    Respuestas
    1. No lo había pensado, pero hasta donde yo se no existe nada de eso en mi trabajo. Sean o no mistery shopper a mi reconforta y me alegra siempre el día que haya clientes que valoran el trabajo de quienes estamos expuestos a todo tipo de situaciones.

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