Mudanza superada

Lo hemos conseguido, ya estamos oficialmente en nuestro nuevo castillo.

No se ni por donde empezar, estoy tan emocionada y tan contenta de estar en el piso nuevo que se me agolpan las ideas en la cabeza para escribir esta entrada.

Empezaré diciendo que han sido dos semanas muy intensas y que, a pesar de algunos pequeños contra tiempos, todo ha salido rodado y a la perfección.

El día de la fecha señalada empezó con un poco de estrés, mi madre tenía un coche de alquiler reservado para las 7 de la mañana y resultó que su tarjeta de cliente no estaba activada y tuvimos que pasar la reserva a mi nombre. En aquel momento esta pequeñez supuso que todos perdiéramos un poco los nervios porque a las 8 de la mañana venía a casa la empresa de mudanza y media hora mas tarde habíamos quedado en recoger las llaves de nuestro piso nuevo, los que me seguís ya conocéis aquella historia de los novatos con el coche de alquiler, y como parece ser que es un poco de familia pues a mi madre también le tocó su parte. Pero bueno, en cuestión de 20 minutos ya estaba resuelto.

La mudanza fue muy rápida, en tres horas con ayuda del equipo de mudanza ya estaban todas las cajas fuera de la caja de cerillas y dentro del nuevo castillo. Al final fue menos tiempo del que habíamos calculado, así que genial. Después de subir la última caja pudimos medir todas las habitaciones y confirmar los muebles que ya habíamos estado mirando durante los dos últimos meses.

Después de montar la cama, esa misma tarde del lunes fuimos a visitar al gran gigante sueco de los muebles para pedir todo lo que necesitábamos, teníamos ya la lista preparada así que fue bastante fácil. Eran muchos bultos, muy grandes y la mayoría muy pesados así que solicitamos el servicio de picking para que se encargasen en la tienda de seleccionar todos los artículos, 49 francos que pagaría nuevamente y con gusto porque nos hemos curado en salud. El martes por la tarde ya estaba en casa el servicio de transporte con todos los muebles, el jueves por la mañana vinieron a montarnos el armario porque el monstruito se las trae de narices y estando marido lesionado yo no podía montarlo sola.

A pesar de las circunstancias ha ido todo muy rápido, ha salido todo rodado y ya están la mayoría de los muebles montados y la mayoría de las cajas ordenadas (muebles que he tenido que montar prácticamente sola porque marido no está para este tipo de cosas, pero tengo que decir que ha sido un asistente excelente a la hora de sujetar herramientas y alcanzarme tornillos y tuercas).
Lo primero que quisimos dejar en orden fueron el baño y la cocina, para tener las necesidades básicas cubiertas, así no teníamos ya los problemas de buscar todos los utensilios de cocina y demás, comer y recobrar fuerzas es algo muy importante, y mas en una situación así.

Tengo que decir que estoy sorprendida conmigo misma por todo lo que he hecho en esta mudanza, cosas que jamás había pensado que haría como luchar contra la fuerza de la gravedad para colocar una lámpara en el techo, con taladro incluido que era algo que tampoco había hecho nunca antes (y añadiendo que tengo vértigo y que no soporto ni subirme a una silla). Le dije a marido que después de haber conseguido superarme a mi misma con algo así, que para mi ha supuesto toda una hazaña, estoy preparada para los hijos.

Estoy muy contenta de estar al fin en nuestro piso de casados, la caja de cerillas era el de solteros, estoy contenta de que marido esté mas tranquilo, de que hayamos podido entregar la caja de cerillas sin problemas y que haya salido todo así de bien. Estoy contenta de haberme pegado la intensa semana de montar muebles y recoger las cosas porque ahora me puedo ir tranquila al trabajo sabiendo que casi no nos queda nada por hacer en casa. En unas tres semanas llegará al fin nuestro sofá, ese sofá que llevamos queriendo desde hace unos tres años pero no podía ser por falta de espacio, y el mueble para la televisión, los dos muebles son bajo pedido en el gran gigante sueco de los muebles y por eso van a tardar tanto en llegar, y cuando lleguen  podremos desmontar la última caja y podremos decir que estamos instalados.
Estoy contenta porque el día del traslado y el día que llegó el transporte con los muebles nuevos tuvimos un radiante y espléndido sol, ni gota de lluvia que era nuestro mayor temor.

Estoy contenta porque al fin tenemos el piso que queríamos desde hace tanto tiempo, al fin una habitación para cada cosa, al fin un balcón para salir a tomar el fresco (por si fuera poco tenemos dos balcones), al fin podemos mantener el orden en casa y al fin podemos decorar y colocar los muebles de manera que nos proporcionen calma.

Estamos muy emocionados y muy contentos de haberlo conseguido, tanto que la primera semana estuvimos sentados en el balcón a pesar de la lluvia.

Os dejo un par de fotos para quienes no las habéis visto, no son del todo actuales pero así está quedando. Aun estamos pensando en si poner alguna foto o cuadro a lo grande en la pared de la cama o dejar la pared tal cual. Lo que si que estará por llegar con el tiempo son las creaciones de mi padre, que aun están a buen recaudo y tenemos que decidir cuales nos gustan. Por lo demás solo quedan algunos detalles en la oficina y en el salón, va a quedar mas o menos como está en las fotos.











Aprovecho a dar las gracias a todas las personas que han aportado su granito de ayuda para hacer esto posible, gracias sobre todo a mi marido por su infinita paciencia conmigo y ya que estamos me doy las gracias a mi misma (si, a mi misma) por mi persistencia y el buen trabajo de estas semanas sin morirme en el intento, no se de donde he sacado toda la energía para todo esto.

Seguiré informando.

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