La señora Adela

Cuando yo era pequeña vivíamos un poco lejos de la escuela, en un barrio de las afueras del pueblo y por aquel entonces no había línea de autobús pública y tampoco nos planteábamos ir en bicicleta al colegio porque aquello solo era una locura más de un padre de nacionalidad Suiza viviendo en un pueblo de Castilla - La Mancha, así que lo que se hizo fue contratar un servicio de autobús privado entre toda la gente del barrio que no llevaba a sus hijos en coche hasta la puerta del colegio.
De aquellas aventuras en autobús tengo muchos recuerdos pero hay algo de lo que me acuerdo especialmente con mucho cariño y son las historias de la señora Adela, la señora de la miel.

La señora Adela vivía justo en la casa que hacía esquina donde nos recogía el autobús cuando terminábamos la jornada y nos íbamos a casa, su casa hoy ya no está pero recuerdo que era una casita pequeña rodeada de terraza y montones de plantas. No puedo decir la edad de esta mujer, por aquel entonces yo era muy pequeña y ni si quiera me fijaba en esas cosas, pero hoy calculo que tendría sus 70 años por aquel entonces.
Creo que para ella era todo un evento tener a todos aquellos niños en la puerta de su casa esperando el autobús, seguro que era lo mas emocionante que pasaba en su rutina diaria. Para mi aquella mujer supuso un icono de mis días de infancia, cuando pienso en el autobús de la escuela es la señora Adela la primera idea que me viene a la cabeza.

La señora Adela era una mujer entrañable y tierna, al menos así es como yo la recuerdo, que nos contaba sus remedios caseros para la salud, todos o la mayoría de ellos remedios caseros hechos con miel, tanto eran sus historias que nosotros la conocíamos como la señora de la miel. Yo recuerdo estar encaramada a la verja de la puerta de su casa escuchando como si no hubiera nadie mas en ese momento, mi fascinación por aquella mujer era enorme, tanto que han pasado los años y sigo fascinada.

Tanta fue la influencia de sus consejos de salud que hoy creo que "la culpable" por mi afición a la miel fue la señora Adela. Sus remedios iban desde poner un poquito de miel en el oído cuando uno estaba resfriado hasta utilizar la miel para la sequedad de la piel. Yo no he llegado a eso todavía pero cada vez que estoy resfriada o cada invierno que tengo que fortalecer mi sistema inmune con vitaminas me viene a la mente la señora Adela con sus consejos sobre la miel, y es que si esta señora mayor desde su experiencia era tan insistente con sus remedios naturales por algo sería, a veces muchísimo mejores que los consejos del farmacéutico. 

Gracias señora Adela, esté donde esté, por transmitir su sabiduría.

Comentarios

  1. Que recuerdos más bonitos, de esos que se quedan grabados. Un beso.

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