¡hola febrero!

El mes mas corto del año, si mis días no tienen suficientes horas, lo que me faltaba, un mes al que le faltan días.
Mirando el lado bueno, días que se restan a la cuenta atrás para entrar al nuevo piso. Se que soy una pesada, se que puedo ser muy monotemática cuando se me mete algo en la cabeza, pero no os hacéis a la idea de lo que esta mudanza va a suponer.

Cosas que hacer en febrero:
A mi querido marido le toca hacer el MRI para su rodilla, en el momento en que tengamos los resultados en mano veremos si tendrá para seis semanas o cinco meses de recuperación. Así que cruzar los dedos, rezarle al dios del plato de espaguetis, pedirle a los duendecillos y las hadas de los bosques (que en Suiza hay muchos bosques) que no sea para cinco meses de recuperación.

Recoger en casa y adecentar la caja de cerillas para los que vendrán a ver el piso, ya está aclarado con la casera y se encargará ella de poner los debidos anuncios y nosotros de enseñar el piso. Es la segura vez que enseñaré un piso para dejarlo atrás y la sensación es como cuando uno se queda con el culo al aire porque se pierde toda la intimidad, vendrán a casa personas totalmente ajenas. Sabiendo como está la situación de pisos vendrá un gran número de personas a ver el piso, así que nos prepararemos para el mogollón (lo que será muy divertido con mi marido a la pata coja).

Y entre unas cosas y otras tendré que sacar tiempo de donde sea para seguir metiendo cosas en cajas. No son muchas las cosas, pero como tendré que hacer casi toda la tarea yo sola prefiero empezar ya para poder ponerme cuanto antes con la limpieza total del piso para entregarlo. Se que tengo dos semanas de vacaciones en marzo que puedo dedicar a todo ello, pero teniendo en cuenta que son mis vacaciones también quiero poder tirarme un día en el sofá a no hacer nada.

De momento esto es lo hay en la lista de cosas por hacer a corto plazo.

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