Se han alineado los astros

Lo que no conté ayer es que mi jefa recibió una llamada de teléfono de una inmobiliaria. Así es, aquí se comprueban las referencias, hace unos cuantos años pedían siempre las tres últimas nóminas, ahora al parecer eso está prohibido por la ley de protección de datos y lo que se hace es dar el número de teléfono del superior mas próximo. Pues sí, que sepáis que las agencias inmobiliarias que dedican al alquiler de pisos en Suiza comprueban esas referencias.

Esta mañana en el trabajo se activó mi sentido arácnido y me dio por mirar el teléfono. Allí estaba, una llamada perdida de un número que no tengo registrado en mi agenda: una inmobiliaria. 
Hice una llamada de vuelta a ese número, efectivamente la primera pregunta que se lanzó desde el otro lado de la línea ¿aun sigue usted teniendo interés en el piso de tal calle número tal?.

Me alegró tanto la llamada que no le pude decir que si a la mujer, lo primero que me salió del alma fue decirle que no tenía ni idea de alegría que me estaba dando. A lo que ella me pregunto ¿eso es un sí? En seguida le contesté que si, sin dudarlo ni un segundo. Lo mejor de todo es que después me preguntó si quería consultarlo antes con mi pareja y después dar la respuesta definitiva (así son estos suizos), le dije que no hacía falta, mi pareja y yo ya tenemos ese consenso.

Así que así es, en menos de lo que habíamos pensado ya tenemos piso. Solo nos queda firmar el contrato y oficialmente podremos realizar la mudanza, de la que por su puesto también os mantendré al día en lo que me sea posible cuando llegue el momento.

Ha sido un día muy emocionante, yo pegando brincos en el trabajo mientras hablaba por teléfono con mi querido esposo para contarle la buena nueva (menos mal que no había nadie en ese momento porque hubieran pensado de mi lo peor).

Dentro de unos meses estaremos oficialmente en un piso de casados, adiós nuestro pisito de solteros.

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