Tradición anual (2)

Comenté hace un par de días que este año, a pesar de la falta de tiempo, tampoco iba a dejar pasar mi clásico anual de enviar tarjetas navideñas a a familia cercana (si no lo has leído, puedes hacerlo aquí).
Ayer por la noche nos dedicamos a la producción de las tarjetas, a pesar de no haberlas hecho a mano como otras veces, con recortes de cartulinas y demás manualidades, nos llevó unas dos horas recortar el texto impreso, pegarlo en las tarjetas y escribir debidamente las direcciones en los sobres. Pues es lo que tiene tener familia en Suiza y en España, que al final una se hace un lío tremendo con los formatos de las direcciones en cada país.

Espero que lleguen y que a pesar de haberle dedicado menos tiempo que otros años haga la misma ilusión recibirlas.

Comentarios