Un antes y un después

Mi última semana de vacaciones en España ha causado una barrera, ha sido una semana de vacaciones que ha marcado un antes y un después.
Algo que ya había sucedido unos meses antes con todo este tema de simplificar mis días y acumular menos trastos en casa pero que realmente en esta semana he podido darme cuenta del cambio.






Las últimas veces que he estado en España siempre volvía con la maleta cargada de ropa nueva, cosas ricas para comer y un montón de historias mas que hacían que el peso de la maleta llegase al límite permitido para volar antes del sobrepeso o exceso de equipaje.
Lo que ha pasado esta vez es que las cosas ricas de comer me las he traído puestas, que esos dos kilos que había logrado perder en el último mes los he vuelto a traer de casa de mis suegros porque hay tantas cosas ricas para comer en España que en Suiza no se encuentran que no me he podido resistir. Mi maleta pesaba 10 kilos en el vuelo de ida, a la vuelta he traído 4 kilos mas porque en Suiza hay ciertos artículos de higiene que no se encuentran, no huelen tan rico ni son tan buenos como los que se pueden encontrar aquí, por ejemplo el agua de colonia o el gel de la ducha, cosas que quizás sean un capricho por mi parte pero no puedo resistir. Algo que he traído para la higiene, que llevaba muchísimo tiempo sin usar y que me gusta mucho es la famosa pastilla de jabón negra Magno de La Toja, que dura un montón y deja las manos increiblemente hidratadas y suaves además de limpitas, además de eso he traído crema de afeitar para mi abuelo suizo, si, el hombre lleva ya no se cuantos años afeitándose con la crema de La Toja, no me preguntéis por qué pero le gusta un montón y es de los que se sigue afeitando al estilo mas clásico así que siempre que voy a España le traigo un par de tubos de crema.
También ha venido desde España una sobrasada de lo mas rico, envasada al vacío. La verdad que no tenía intención de traer ningún tipo de alimento, pero se que a mi padre le gusta un montón la sobrasada y también se que seguramente sea algo que lleva años sin comer, así que ¿cómo no le voy a dar el capricho?

Por lo demás siempre me venían a la cabeza preguntas del tipo ¿y para que quieres comprar esto? ¿para que quieres llevar ropa nueva? Con lo que me he dado cuenta que en mi vida se ha marcado un antes y un después, todo este proceso de metamorfosis por el que he pasado ha dado al fin un resultado y estoy contenta de que las cosas hayan empezado a cambiar en mi cabeza en ese sentido y haya empezado a preguntarme ¿para qué? en cuanto a bienes materiales se refiere.

Quizás me esté empezando a afectar vivir en Suiza, que aquí hay muchísima gente que tiene el piso casi vacío y vive con lo justo y necesario, se gastan el dinero en cuidarse, en viajes y cosas así.

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