La "píldora"

Nunca os he contado mi experiencia con la píldora anticonceptiva. Y creo que ya es hora, ahora que tengo capacidad de razonamiento para contarlo.

Mis síntomas.

En mis primeros años de menstruación (creo recordar que fue a los 14-15 años de edad) aquello era un descontrol por completo porque podían pasar tres meses sin menstruación al igual que sin una regularidad podría pasarme dos semanas con sangrando tanto que a veces hasta tenía que quedarme en casa por miedo a perder la cabeza.

Fui al médico de cabecera, al ginecólogo y ambos me dijeron que fisicamente todo estaba en orden con la pequeña diferencia de sufrir talasemia. El medico de cabecera me explicó con palabras que yo pudiera entender lo que es, yo tampoco soy médico ni tengo conocimientos de medicina así que lo contaré como me lo contaron a mi. Al parecer cuando todavía somos un feto creciendo en nuestras madres generamos un tipo de hemoglobina que al nacer y desprendernos físicamente del cuerpo de nuestra madre dejamos de producir y se convierte en una hemoglobina "adulta", y en mi caso tengo talasemia porque mi cuerpo aun genera un ínfimo y pequeñísimo porcentaje de esa hemoglobina que se genera cuando uno es feto. Y es lo que me produce estas irregularidades en el ciclo menstrual. Al parecer también tengo mis ventajas y mi cuerpo para compensar esa hemoglobina adulta que genera de menos tengo mas hierro en sangre y las probabilidades de que tenga ausencia de hierro en la sangre serán siempre menores.


La píldora y yo.


Después de aquello me dijeron en España, pensar que esto fue hace 15 años y que quizás hoy las cosas hayan cambiado, que la única forma de conseguir un ciclo regular era tomando la píldora anticonceptiva.
La primera que me dieron y que estuve tomando durante unos dos años fue Diane 35, pero no me sentaba nada bien, cambios fuertes de carácter, nerviosismo, variaciones muy fuertes de tensión, pérdida de apetito durante semanas y después me daba por comer demasiado y sentirme mal... Aspectos que nunca me ha quedado claro si forman parte de la famosa pubertad o si fueron a causa de la píldora. 
Después unos dos años me cambiaron a Yasmin, que creo que es una de las famosas píldoras que hace un año creó polémica por efectos secundarios tan fuertes como derrames cerebrales, por suerte cambié de píldora por mi viaje a Suiza, y que además a mi tampoco me sentaba demasiado bien.
Al llegar a Suiza, como aquí la pastilla es única y exclusivamente bajo receta médica (creo que ahora en España también es así), fui a hacer una visita al ginecólogo y me recetó Harmonet, con la que he estado muy bien siempre que la he tomado.

Aun así la píldora siempre ha tenido un efecto en mi cuerpo que no me ha gustado nada y es que he desarrollado intolerancia a la lactosa, y vuelvo a repetir que no soy médico y que mis conocimientos de medicina son bastante escasos pero mi intuición me dice que mi intolerancia a la lactosa es a causa de la píldora. Además de la retención de líquidos y lo que engordé a causa de la píldora, no digo que quisiera quedarme con aquella talla 36 que tuve una vez porque eso es imposible teniendo en cuenta que además mi cuerpo se ha desarrollado, pero engordar de 15 a 20 kilos a causa de una píldora no es nada divertido. Ahora tengo otro tratamiento hormonal y por eso se que aquellos kilos fueron efectos de la píldora.


El cambio.


Hace unos dos años que utilizo el parche hormonal, es muy sencillo de utilizar y no me olvido como me pasaba con la pastilla, que tenía que ponerme una alarma todos los días para acordarme. El parche se pega en la piel durante una semana y después se pone el siguiente, así durante tres semanas. Después del tercero se hace una semana sin parche que es cuando se tiene la menstruación. Y tengo que decir que desde que uso el parche ya no tengo la retención de líquidos que tenía y que he adelgazado 15 kilos, por eso se que aquellos kilos eran a causa de la píldora.


Su uso es muy sencillo, se puede pegar en cuatro zonas diferentes del cuerpo, lo que da la posibilidad de pegarlo cada vez en una zona para dejar descansar la piel una temporada.
Lo que hago yo por ejemplo es que en verano, que es cuando mas camisetas de tirantes y de manga corta llevamos, lo pongo en la parte de abajo del cuerpo (las dos imágenes de abajo). Y en invierno lo suelo intercambiar llevándolo también en el hombro.
Lo único que hay que tener en cuenta es que el día que toca cambiar el parche hay que tener la piel seca y libre de cremas. Lo digo porque yo por ejemplo me quito el parche viejo antes de meterme en la ducha, y cuando salgo de la ducha soy de las que me gusta echarme cremitas, con la crema el parche no se pega en la piel así que hay que reservar de crema la zona donde se vaya a poner el siguiente parche.
Aguanta muy bien pegado durante una semana, lo único que no me gusta demasiado es que cuando se acerca el final de su vida se van despegando los bordes, y hasta pueden llegar a ser el hogar de pequeñas pelusillas, pero puedo vivir con ello.

Si es cierto que con la pastilla desaparecieron los dolores menstruales, pero no compensaba con todos los efectos secundarios. Hasta ahora con el parche me ha ido genial, no he tenido efectos secundarios de ningún tipo y hace unos meses me hice un control en el ginecólogo y todo esta perfectamente.

Mi experiencia con el parche es muy positiva, que no quiere decir que a todas les vaya bien con el parche, seguro que hay casos y casos, yo personalmente lo recomiendo.

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