Cosas de España que echo de menos.

Aun que no os lo creáis o mas bien os sorprenda, así es, también hay cosas de España que me gustan y que echo de menos. Creo que de esto va a salir una publicación un tanto extraña, y seguramente haya personas que lean esto que no estén de acuerdo con mis palabras, aprovecho para recordar que es meramente mi opinión, es como yo veo las cosas y en ningún momento pretendo adoctrinar ni hacer creer a nadie que mi opinión es la que mas vale, cada uno ve las cosas a su manera.

El clima

Si, aun que suene un poco a tópico. El frío no lo llevo del todo mal, habiendo crecido en el centro de España que también hace bastante frío en invierno no es algo me moleste mucho. Lo que llevo fatal es la nieve, ella y yo no somos muy amigas, no le veo ningún encanto y mucho menos viviendo en la ciudad que en lugar de blanca se queda a pegotes negros en la gran mayoría de las calles. Los veranos son muy bonitos en Suiza, eso tengo que decirlo, porque no son los 40 grados de temperatura que se sufren en el asfalto, la temperatura en verano es una delicia cuando no llega un verano lluvioso y frío como el que hemos tenido que aguantar este año, no es que sea muy fan de salir a tostarme en vikini pero salir a disfrutar al río un buen día de calor me encanta.

La "chapuza"

Hasta cierto punto si lo echo de menos. Nunca me ha gustado esa manera que en España hay de hacer las cosas de "así vale" o "esto así se queda y ya vendrá el siguiente a arreglarlo", siempre he estado en contra de ese pensamiento y eso que me he criado en España. Pero como todo en su justa medida no está mal, aquí a veces se pasan con el perfeccionismo de las cosas, y no digo que esté mal, al contrario, que me parece mas que bien. No veo nada malo en querer hacer todo bien desde el principio, pero creo que a veces no estaría de mas que esta sociedad se diera un pequeño respiro en cuanto al perfeccionismo se refiere (y lo dice alguien muy perfeccionista también, alguien que ha sido educada con la frase "da igual lo que hagas en la vida, hazlo bien). Aquí siempre se quiere mas, siempre se quiere mejor, y si ya se ha hecho mejor pues se quiere todavía mejor que eso, resulta agotador, tampoco digo que me parezca bien el extremo generalizado que hay en España de "bueno, al menos puedo" o "por lo menos queda hecho".

La espontaneidad

Está muy bien saber qué va a pasar y cuándo va a pasar, está genial programarlo todo y tener siempre un plan. Pero a veces en este pequeño país se pasan programando sus vidas, ocupan su tiempo con tantas actividades que hasta para salir a tomar un café con un amigo lo tienen que consultar en su agenda y buscar un rato específico para ello. Al igual que para cosas serias en España, como por ejemplo que vengan a casa a hacerte una reparación, haya que estar esperando a que se decidan o les venga bien pasar, tampoco me parece muy normal tener que consultar la agenda para ver si se tiene un hueco para el café o una tarde de pelis con un amigo (y eso que por lo que mi familia me cuenta en esto los suizos han mejorado mucho y ahora son mas espontáneos de lo que eran hace unos años).

Principalmente son estas tres cosas, luego hay detalles en Suiza como hablar por teléfono en el tren y que todo el vagón vaya mirando que a mi me sacan de mis casillas, tampoco digo que haya que ser ruidoso hasta mas no poder como se es en España, pero aquí ni toser se puede en el transporte público. De la comida no diré nada porque eso da para una publicación enteramente, así que lo dejaré para otra ocasión.

¡Hasta la próxima!

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