Agotamiento del bueno.

Está siendo una temporada muy intensa para mi, muchos cambios y muchas propuestas en mi vida cotidiana. La decisión del cambio del blog arrastró consigo todo lo que anteriormente ya habéis leído en mis publicaciones, el reto de sacarme el certificado del FCE de Cambridge, simplificar mi día a día, reducir mis pertenencias, proponerme hacer al día mínimo 10.000 pasos, perder esos cuatro kilos para estar un poco mas en forma, mirar un poquito mas por mis propios intereses dejando a un lado todos aquellos grupos de facebook de españoles en Suiza, aun que todo esto pueda sonar un poco egoísta hay un momento en la vida en el que uno tiene que mirar un poquito por si mismo. Y después de tres intensos días de limpieza como fase para cerrar de alguna manera todo el proceso, después de mucho para tan poco tiempo, me siento cansada, me siento exhausta pero en el buen sentido. Estoy cansada y aliviada, esa sensación de saber que todo este trabajo tan duro, de que todas esas noches sin dormir pensando en como atajar las cosas han valido la pena y están dando su fruto y es hora de poner un punto y a parte y comenzar un nuevo capítulo.

Es hora de seguir el camino con mis zapatos nuevos, llevará mi tiempo amoldarme a todo lo nuevo, a todos esos pequeños nuevos gestos y nuevas rutinas pero pronto volveré a estar en consonancia, pronto volverá a fluir la energía en la dirección correcta, por el momento me conformo con que ya me siento muchísimo mas ligera de equipaje para seguir con esta aventura.

Saludos y hasta pronto.

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