Tomar medidas.

Me voy a pasar a la vida sana.


No es que tenga sobre peso, ni me sobren kilos y tampoco es que la idea sea quedarme en una talla 36 porque con mi talla 40-42 estoy mas que contenta teniendo en cuenta que hace unos tres años gastaba una talla 46 con mis 15 kilos de mas.  Tampoco lo hago por la apariencia, lo hago por mi salud. Desde que ya no tengo esos 15 kilos me siento muchísimo mejor conmigo misma, hasta puedo utilizar la bici sin que me falte el aire, puedo subir escaleras sin agotarme como lo hacía antes. Y es que hablo de que mido 172 cm y pesaba 85 kilos y ahora estoy en unos 70-72 kilos.
Incluso si me pongo superficial esa satisfacción de poder entrar en las tiendas de ropa y poder encontrar prendas de mi talla. Porque desgraciadamente una talla 46 ya solo se encuentra en la sección de tallas grandes y digamos que la ropa de esas secciones no suele ser muy de mi gusto.

La primera mitad del año he estado haciendo pilates una vez por semana, trabajaba 80% y era bastante factible sacar ese rato libre para dedicarme a ello, ahora que trabajo 10% mas (10% de cara a la empresa, porque a mi me sigue dando la impresión de trabajar 300%) me resulta agotador, ya no es solamente la falta de tiempo sino también la falta de fuerzas para hacer esa clase de ejercicios. Son ejercicios muy suaves pero requieren mucha fuerza corporal y yo ahora mismo no la tengo. Tengo que buscar la manera de que la energía fluya por mi cuerpo sin necesidad de demasiado esfuerzo añadido.

Antes de las pasadas navidades yo estaba en mis 70 kilos, y desde entonces sigo arrastrando un par de kilos de aquellas cenas y dulces, que quiero poder dejar atrás antes de que empiece de nuevo la temporada de invierno porque lo único que pasará es que se acumulen encima de ese par y se conviertan en un par de un par de kilos. Y yo estoy muy contenta así, así que quiero tomar medidas en el asunto.

Además de por estos motivos, suelo tener la tensión un poco alta, cosa que a mi edad no es nada recomendable, a ninguna edad lo es pero creo que si no empiezo a mirarlo ahora con los años los achaques serán peores.


Lo mas importante es acompañar el ejercicio con una dieta. Según el tipo de ejercicio que hagamos, según la cantidad de energía que vayamos a gastar pues así tendrá que ser nuestra dieta. Si lo que queremos es perder mucho peso al principio, habrá que ingerir una cantidad menor de calorías para poder gastar todo lo que tenemos en el cuerpo. Cuando nos queramos mantener será cuestión de consumir esa misma cantidad de energía que vayamos a necesitar. No soy dietista ni nada de eso, pero a mi me funcionó con los 15 kilos.
Lo que yo hago es desayunar bien, nunca me pierdo el desayuno. Siempre incluyo un vaso de zumo, a veces un huevo cocido, un poco de queso, también se puede tomar algo de embutido, unos panecillos y según se quiera el café, té o leche caliente. Mi trabajo es bastante físico y esta clase de desayunos me ayudan a no desfallecer hasta la hora de la comida.
Para la hora de comer por ejemplo, poca cantidad de carne, algo de hidratos, verduras y un poco de ensalada. Si es cierto que soy muy golosa y muchas veces remato comiendo algún dulce tipo donut, muffin o similar, pero a sabiendas de que esa energía la voy a quemar los días que tengo mucho trabajo. Y la cena, este verano por ejemplo mis cenas han sido mayoritariamente ensaladas o gazpacho, a veces un yogur antes de ir a dormir, pero poco mas.

Lo que he hecho para tomar medidas es comprarme un medidor de actividad física. En este caso el Fitbit One. No me pararé a comentar sus características, podéis visitar la web oficial del producto para verlas. Solo diré que el motivo principal de haber adquirido este pequeño chisme es para ponerme una meta semanal de cantidad de pasos caminados al día o a la semana, yo lo veo una buena manera para controlar o motivarme a no dejarme caer en la pereza por el cansancio porque caminar se puede hacer en muchos momentos del día y no requiere un día concreto como lo requerían mis horas de pilates, sin necesidad de salir a correr todos los días, si no se está en forma correr resulta machacar el cuerpo de forma innecesaria. Caminar es un ejercicio suave y moderado con el que se puede controlar el peso y que sobre todo a personas con hipertensión nos ayuda a regular la circulación sanguínea.

Cuando tenga en cacharro en mis manos ya me dedicaré a contar como es, como funciona, lo que me gusta y lo que no y el motivo por el que he elegido este modelo en concreto. Hay mucha variedad de medidores de actividad en el mercado. De momento solo os puedo decir que en internet hay un montón de vídeos y post dedicados a todo ello.

Saludos y hasta pronto.

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