Día 3. De London a Egipto

El tercer día a las 8 de la mañana ya estábamos saliendo del hostel, nuestra primera visita tenía que ser el British Museum, pero por los horarios de apertura aun era pronto así que dimos una vuelta a la Oxford Street, la zona de shopping mas grande de la ciudad, o al menos la mas grande que hemos visitado. Los que conozcáis Madrid, se puede hacer una comparación con su Gran Vía, una calle inmensa, de muchísimo tráfico, tiendas de todas las marcas y el Primarkt mas grande en el que yo he estado, íbamos preparados con ropa para algo mas de fresco y los dos primeros días estuvimos cocidos de calor, así que aprovechamos los precios de esta marca para comprar algo de ropa algo mas veraniega, para nuestra sorpresa incluso tienen ropa para turistas, con estampados dedicados a la ciudad de Londres, por 3 libras me compré una camiseta de London, los precios en las tiendas de souvenirs rondaban las 20 libras y por una camiseta de este tipo, impresa en china con mala calidad 3 libras no es nada, teniendo en cuenta que en cada ciudad que visito me compro una camiseta por este precio no tengo quejas.
La Oxford Street está cerca del museo, por eso fuimos a parar allí, y se puede llegar hasta allí bajando en tres paradas diferentes de metro, las tres están a lo largo de la misma calle Oxford Circus y Marble Arch son las dos a cada extremo de la calle, a mitad de camino está Bond Street. Todas de la Central Line. *Os aconsejo mi post dedicado al transporte en Londres.


- Underground desde Oxford Circus hasta Tottenham Court Road (Central Line), y desde allí hay que callejear un poco para llegar al British Museum*. La entrada a la colección permanente del museo es gratuita y tiene piezas expuestas de las mas importantes épocas de la historia del mundo. Nosotros especialmente fuimos a visitar la parte dedicada a Egipto, es un museo tan grande y con tanto contenido que es imposible verlo en un solo día y por eso enfocamos nuestra visita a una sola parte, después de ver lo que nos interesaba desde un principio vimos otras salas.
Al ser gratuito hay que contar con todo tipo de público, pero algo que me decepcionó mucho es ver a gente sentada en los bancos echándose una siesta y niños corriendo de un lado a otro atropellando al resto de visitantes.
También me sorprendió que gran parte de las obras no están acordonadas o en vitrinas, y que apenas hay personal del museo vigilando las salas y las piezas expuestas, que a pesar de los carteles que había de "no tocar" había gente apoyada en los sarcófagos como si se tratase de la barra de un bar. Me pareció un poco descontrolado. Además del poco espacio para los visitantes en zonas como la momia de Cleopatra, al ser un importante personaje histórico esperaba encontrarla en un espacio algo mas grande, pero era estrecho y la sala tampoco demasiado grande y casi no se podía pasar.
Algo que me gustó mucho es ver cantidades de pequeños grupos de estudiantes de primaria acompañados por sus profesores, tomando apuntes y dibujando muchas de las obras en sus libretas.
Arquitectónicamente hablando es un edificio que me impresionó muchísimo, tanto por fuera como la parte de dentro.
*(Horarios de apertura. 10 a 17:30, los viernes hasta las 20:30).





Después de unas cuatro horas en el museo, reposar el trasero a ratos en los bancos que hay en las salas, salimos de allí hambrientos en busca de un sitio en el que comer, y esta vez queríamos sentarnos tranquilamente en algún restaurante. Encontramos un pequeño local italiano, Il Castello (17 Bury Place, Bloomsbury, London, WC1A 2JB). Allí tenían una muy buena oferta como menú del día, plato de pasta a elegir acompañado de una pequeña enselada, vino o refresco por unas 10 libras, así que allí nos quedamos. Un local precioso, decorado con mucho amor, en una calle muy tranquila alejada del bullicio turístico y el rugido del tráfico, la comida estaba bien para el precio y el servicio fue muy agradable, nos atendió una chica italiana que al parecer llevaba muy poquitos meses en Londres.





Al salir de allí nos apetecía are fresco, así que caminamos sin rumbo concreto por el barrio de Marylebone hasta que llegamos a Queen Mary's Gardens y Regent's Park, parque en el que por cierto se encuentra el London Zoo. Es un parque enorme, como todos los parques grandes de Londres, que además tiene una pequeña zona muy cuidada dedicada a flores y un lago que es en parte navegable con pequeñas barquitas a pedales. Estuvimos un par de horas disfrutando del fresco tumbados en uno de los campos del parque y luego paseamos por el lago para ir de vuelta a coger el metro en Baker Street, la calle en la que vivió el famoso detective Sherlock Holmes, donde actualmente se encuentra la casa museo dedicada a la vida del detective. En la misma calle hay una tienda dedicada a los Beatles, diminuto local en el que mayoritariamente se encuentran camisetas y otros objetos con estampados y fotos del famoso grupo de pop británico.

Desde Baker Street volvimos en metro hasta la Liverpool Street (Circle Line).
Fuimos al supermercado a por una ensalada y cogimos una pizza en un local que hay al lado del hostel, cenamos en el comedor del hostel.
Después de una agradable charla en inglés y español con una chica holandesa y una española que estaban allí por trabajo (nunca había hablado en inglés con alguien de España, ni en español con ningún holandés, fue muy curioso) nos fuimos rendidos a dormir.

Los gastos alimenticios del tercer día: 47'11 Libras

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Relacionado:
Preparativos para Londres (1) (2) (3) (4) (5) y consejos para viajar en avión.


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